PAN Y HUEVO | Puntajes jornada número 11
Nunca mejor dicho: tanto esfuerzo lleva al resultado. El deporte, competitivo y muchas veces dañino, desnuda las posibilidades de cada una de sus piezas. Muy cerca de nosotros, en cada Misa, tenemos la chance de jugar, reírnos, pero también de superarnos. El mejor ejemplo de esto es el ya mencionado Panadero. Nazareno Zanabria, para el que no lo conoce, llegó al grupo por ser el excelente padre de Francesca. Una gran persona, pero también —en sus comienzos— un jugador más, del montón.





